¿Quién soy?

¡Hola! Soy Patricia de Sunsún Photography

Bienvenid@. Me alegra que estés aquí.

¿Cómo comenzó mi historia de vida con la fotografía? Realmente mucho antes de saber que se convertiría en parte de quien soy hoy. Pero empecemos por el principio...

Todavía lo recuerdo como si estuviera ocurriendo ahora mismo. Tendría yo unos seis años cuando hice mi primera fotografía con una cámara de carrete de 25 fotos. Si eres de mi generación o anterior a ella, recordarás la emoción al verlas reveladas. El caso fue que cuando mi madre la vio, le gustó tanto, y se quedó tan sorprendida, que le costó creer que la había hecho yo. Desde entonces, parece que no he sabido —ni he querido— dejar de hacerlo.

Para mi Primera Comunión no pedí juguetes ni joyas: pedí una cámara Polaroid instantánea. Quería detener el tiempo. Quería guardar los momentos y visualizarlos nada más tomar las imágenes.

Desde entonces, siempre he tenido una cámara entre las manos. A la edad de diez años me compré una cámara de vídeo semiprofesional y años más tarde, con mi primer sueldo y después de un año de ilusión y esfuerzo, pude comprar mi primera cámara de fotos amateur. Fue mucho más que una compra: fue una promesa conmigo misma.

Vengo de una familia donde las fotografías no se guardan en cajas, se viven. Mis abuelas siempre han encontrado en ellas un tesoro: recuerdos de juventud, de amor, de instantes que siguen latiendo con solo mirarlos. Quizá por eso mis galerías están lleníiiisimas de imágenes que cuentan historias reales, emociones sinceras y momentos irrepetibles...

¿Y por qué Sunsún Photography?

En algunos países de Latinoamérica al colibrí se le llama Sunsún (escrito "zun zun"). Este mágico y bonito ave me acompaña en muchos momentos fortuitos en mi vida. Dice una leyenda que estas aves diminutas fueron creadas como mensajeras de pensamientos, amor y buenos deseos: "si un colibrí se cruza en tu camino, simboliza que alguien te envía cariño o buenas vibras, además de representar la magia de vivir el presente y la conexión con seres queridos". Me gustaría que en esos momentos de sesión contigo surja la magia y los vivamos como algo especial que recordarás el resto de tu vida. Me encanta formar parte de esas historias que cuento a través de las imágenes. En ellas me gusta que os sintáis cómodas, que las fotografías surjan natural y espontáneamente y que disfrutéis de esa experiencia.

Para mí, la fotografía no es solo estética; es memoria, es legado, es emoción. Mi mayor deseo es que cada persona que confía en mí pueda mirar sus fotos y quede contenta con el resultado y que dentro de muchos años vuelva a sentir exactamente lo mismo que aquel día: la magia, las risas, aquellos instantes fugaces.

Porque los momentos pasan.
Pero cuando se capturan con el corazón, se quedan para siempre.